
Los últimos años, cada verano acudo con mi familia a las piscinas de Can Dragó.
En principio hemos escogido estas instalaciones porque están bien acondicionadas para niños pequeños, la piscina tiene diferentes alturas, es grande, tiene mucho césped, parque infantil, etc.
Hay que tener en cuenta que se paga entrada a partir de los 0 años y da igual que entres a las 4 de la tarde que a las 10 de la mañana, en mi caso concreto entro sobre las 15:00 Hrs con dos niños y un bebé, estando obligado a pagar los cuatro.
Pues bien, como cada año, el tiquek solo te da derecho a entrar, nada más. Una vez dentro accedes a un vestuario deplorable, sucio y con mal olor, si no fuese por la ilusión de los menores te darías la vuelta, sin embargo acabas de atravesarlo y sales al recinto de la piscina.
Una vez dentro nunca nos hemos sentido seguros, no existe seguridad ni civismo, no se cumplen normas mínimas de convivencia, ni siquiera las establecidas por el propio establecimiento.
A pesar de ser un recinto cerrado lo más normal es que te roben tus pertenencias, que te escupan en la toalla, que te veten zonas porque están reservadas por algunos usuarios, y ojo, si no respetas sus normas te amenazan con echarte porque la piscina “es suya”.
Hoy es el segundo día que fuimos este verano, y tengo que confesar que he pasado auténtico miedo e incluso en algunos momentos temí por la integridad física de mi familia y el resto de los usuarios.
Los “propietarios” de la piscina se han dedicado a competir con saltos acrobáticos sin respetar al resto de gente que se estaba bañando, usan un pequeño puente que cruza la piscina para saltar, aunque debajo esté lleno de menores con sus flotadores, retan a los socorristas lanzando zapatos y todo tipo de objetos al agua, increpan y manosean al resto de bañistas, escupen en el suelo……….
y el colmo de lo que he visto hoy, ha sido un joven orinando directamente al agua desde la orilla. Cualquiera puede ver como un gran número de usuarios se van poco después de entrar.
Según el personal que allí trabaja, no se puede hacer nada porque son “muy peligrosos e incluso alguna vez vinieron los Mossos y se van sin más”
No soy dado a escribir a los medios, pero esta vez dí el paso porque siento una gran impotencia, no hay derecho a que pague para que mis hijos vean lo que han tenido que ver hoy, y lo que es peor, a que corran el riesgo que han corrido hoy.
Por favor, ante todo, si no pueden garantizar la seguridad de sus clientes, que alguien cierre esa piscina antes de que tengamos que lamentar algún incidente serio que mucho me temo que es cuestión de tiempo.
Amadeo F.