
El día 23 de febrero se pusieron a la venta las entradas del festival de música Rock in Rio Madrid 2010. Rock in Rio realizó una promoción en El Corte Inglés de la calle Preciados de Madrid que consistía en que la primera persona en adquirir la primera entrada obtendría un pase Backstage para el día del concierto elegido.
Un pase Backstage supone tener acceso a la zona de los camerinos, estar con los artistas y ver el concierto desde una zona privilegiada. Tanto los medios de comunicación que allí se concentraron como nosotras, así lo entendimos.
Y este fue el motivo que nos llevó a pasar la noche a la intemperie, bajo la lluvia, tener la posibilidad de conocer a nuestros ídolos en persona, Bon Jovi. Era mucho más que un sueño. Mari Carmen Gragera viajó desde Zaragoza junto a su madre y consiguió ser la primera de la fila.
Finalmente, la organización de Rock in Rio decidió conceder a la primera la compañía de la madre, o en su defecto de otra persona (Carmelo Larrosa Jumilla), ya que ésta estaba recién operada y no era segura su recuperación, y otros dos pases a la segunda y tercera persona de la fila (Patricia Herranz y Marta Valle, respectivamente).
Un premio que realmente sólo le correspondía a la primera persona y con el que podríamos también hacer realidad el mayor sueño de nuestra vida.
A partir de entonces, debido a la falta de información y la pasividad en Rock in Rio, nos vimos obligadas a llamar una y otra vez para concretar la entrega de los pases. Fueron tres meses de incertidumbre y angustia espera. Hasta el mismo día del concierto, 4 de Junio de 2010, no obtuvimos datos claros sobre ello.
Nos informaron de que el pase iba a consistir en un breve acceso al Backstage y que podríamos disfrutar del concierto desde el foso que separa el escenario del público. Sorprendidas ante estos cambios respecto al premio que prometieron, nos vimos obligados a aceptar aquello, puesto que no había tiempo para reclamaciones dado a la cercanía del inicio del concierto. Pero nada más lejos de la realidad.
Llegamos a la ciudad del rock a la hora acordada. Estábamos nerviosos, rebosantes de felicidad, con la ilusión que se tiene cuando un sueño se va a hacer realidad en unos minutos, pero... de repente todo esto se empieza a desmoronar. El pase Backstage, fue como un capítulo de Barrio Sésamo: “aquéllos son los camerinos, ésos son los coches en los que vienen y se van y ésta es la rampa por la que acceden al escenario”.
No nos lo podíamos creer, pero... ¿dónde estaban nuestros ídolos? ¿Cuándo íbamos a estar con ellos? "No se puede, eso no va a poder ser". Esas fueron las respuestas a nuestras preguntas. El espectáculo, del que tantas veces habíamos disfrutado, estaba a punto de comenzar.
En ese momento no nos queríamos perder ni el más mínimo detalle desde el privilegiado lugar desde dónde nos dijeron íbamos a ver el concierto, el foso. Empieza el concierto y una nube de fotógrafos nos impide visibilidad y el acceso a dicho lugar.
Tuvimos paciencia, puesto que estas personas sólo permanecerían allí durante las dos primeras canciones. Finaliza la segunda canción, los fotógrafos empiezan a abandonar nuestro lugar, pero de repente nos echan también a los ganadores del premio con gritos y algún que otro empujón. El concierto seguía su curso, canción tras canción, nos mantenían en un lugar dónde no teníamos visibilidad a la espera de poder volver a recuperar nuestras posiciones.
Entramos de nuevo, pero, esta vez nos llevan a otro lugar, una posición dónde la visibilidad era la misma que tenían las personas que estaban a la misma distancia que los técnicos de sonido. Las responsables de la organización que nos acompañaban callaron nuestras protestas con promesas, diciéndonos que más tarde volveríamos al foso, que Jon Bon Jovi iba a bajar del escenario y acercarse al pasillo en el que nos encontrábamos, incluso que tras finalizar el concierto podríamos estar con la banda.
Estuvimos el resto del concierto, que ya quedaba muy poco para su fin, al final del pasillo que dividía al público, apartándonos constantemente para que Protección Civil pudieran trabajar, sorteando cabezas para poder ver a Bon Jovi desde la lejanía...
En otras palabras, nos fastidiaron el concierto. Con nuestra ilusión pisoteada despiadadamente, nos sentimos como si nos hubieran arrancado el corazón de cuajo. Y la humillación que sufrimos fue creando en nuestro interior una sensación de impotencia que aún hoy en día mantenemos.
Y aún fue peor cuando una vez terminado todo continuaron. La única explicación que nos dieron es que no había podido ser debido al equipo de seguridad de la banda, el cual no estaba informado de nuestro premio. Este malentendido no se hubiera producido si la propia organización hubiera coordinado adecuadamente este pase y nos hubieran proporcionado una acreditación visible.
Promocionaron y prometieron un premio sin estar seguros de que pudiera concederse, jugando nuestra ilusión. ¿Qué clase de premio es ése? Pagamos nuestra entrada como cualquier otra persona, no tuvimos Backstage, no tuvimos una situación privilegiada como aseguraron, y aún encima nos obligaron a perder la oportunidad de ver gran parte del espectáculo ofrecido por Bon Jovi. ¿Comprendería alguien un caso de que a una persona le tocara la lotería, no le entregaran el premio y encima le hicieran pagar? Es totalmente ilógico e incomprensible.
Con nuestro brutal enfado nos dirigimos al punto de información en busca de alguna persona responsable. Pero no pudo ser, sólo se nos facilitó unas hojas de reclamaciones, que por supuesto rellenamos, en un transcurso de dos horas...
Una persona que también reclamaba por otros motivos, tuvo que llamar a la Guardia Civil para poder tramitar debidamente la reclamación.
Exigimos todos los gastos ocasionados por asistir a este desafortunado y lamentable festival, y la entrega del premio que nunca se realizó y no se pudo experimentar. Es decir, un concierto de Bon Jovi con los gastos pagados y con pase Backstage.
Queremos señalar que la gira europea de Bon Jovi termina el 26 de Junio de este mismo año, por lo que exigimos que la compensación se lleve a cabo con tiempo suficiente y antes de que ésta finalice.
Autorizamos a la OCU a actuar en nuestro nombre.
Atentamente,
Maria del Carmen Gragera Romero
Patricia Herranz Andrés
Carmelo Larrosa Jumilla